Zully Andrea Velazco Carrillo
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Paradójicamente, lo que ha hecho de Cúcuta en los últimos años una ciudad moderna y atractiva para propios y foráneos -las obras de infraestructura urbana y su reactivación económica- ha terminado por afectar a las personas que viven en arriendo en la capital de Norte de Santander.
En el último año, según las estimaciones de las inmobiliarias, el precio de los alquileres de casas, apartamentos y locales se disparó hasta 60 por ciento. Incluso, hay quienes aseguran, como Yolanda Osorio Izquierdo, gerenta de la inmobiliaria Viviendas y Reformas, que el alza es de un 100 por ciento y hasta más.
Es decir, un inmueble que en julio del 2007 tenía fijado un canon de arrendamiento en $500 mil, hoy, al menos, está en $800 mil.
Pero hay casos más reveladores de la tendencia alcista.
Por ejemplo, en el barrio Caobos el año pasado se encontraban inmuebles en arriendo por $800 mil, los cuales hoy están en $1,5 millones, y en Quinta Oriental, pasaron de $500 y $600 mil a $1,2 millones.
El fenómeno también alcanza sectores de la ciudad como Prados del Este y Aniversario, donde los cánones de arrendamiento eran de $250 y $300 mil y ahora están, los más baratos, por $550 mil.
La principal causa de este fenómeno, según Raúl Colmenares, gerente suplente de la Inmobiliaria Viviendas y Valores, es el incremento del valor comercial de los bienes inmuebles en la ciudad.
“Cúcuta es una ciudad que está de moda. Con los megaproyectos y los centros comerciales construidos, se ha producido mucho interés por parte de gente y empresas de otras partes de Colombia y por supuesto de otros países, lo que genera que muchos se trasladen acá y se vean en la necesidad de buscar vivienda”, agregó Colmenares, quien además es el presidente de la Federación Colombiana de Lonjas de Propiedad Raíz (Fedelonjas).
Igualmente, explicó que la oferta de viviendas en Cúcuta es insuficiente para satisfacer la creciente demanda. Según el Centro de Estudios de la Construcción y el Desarrollo Urbano y Regional (Cenac), en la ciudad solo el 59% de la población es propietaria de los inmuebles que habitan.
Pero, según empresarios y fuentes que pidieron el anonimato, no sólo es el auge comercial y las buenas intenciones de algunos sectores lo que ha hecho que su crecimiento esté disparado (ver ‘Ruido en la construcción’).
Búsquedas infructuosas
La tendencia alcista de los alquileres, por supuesto, golpea no solo a quienes ya viven en esas condiciones, sino a los nuevos habitantes de la ciudad.
Uno de ellos es Campo Elías Flórez, un docente de 29 años que desde hace un año llega a Cúcuta cada semestre a dictar clases en una universidad.
Para esta temporada académica, ante los elevados costos, abandonó la idea de arrendar un apartamento con dos compañeros de trabajo y tomó un cupo de vivienda y alimentación en una habitación de casa de familia.
“Me sale más rentable alquilar un cuarto que pagar los $600 mil que cuesta el arriendo de un apartaestudio, más los servicios y en algunas ocasiones el condominio”, afirmó Flórez.
Algo similar le pasó a Damaris Ramírez, una ama de casa y madre de dos hijos que duró dos meses buscando una casa para arrendar y al final, por los altos precios, le tocó conformarse con un apartamento más pequeño que en el que vivía.
Una funcionaria de una agencia de alquileres afirmó que esto es producto de que algunos propietarios están ‘pescando en río revuelto’.
“Por ejemplo, muchos de los que tienen arrendados sus inmuebles a precios antiguos, le dicen al inquilino antes de que se cumpla el contrato que le van a subir el 30 por ciento. Si aceptan bien, pero si no, saben que en menos de un mes ya han hecho un contrato mejor con otro cliente”, acotó la funcionaria, que pidió el anonimato.
Es tal la bonanza para los propietarios que algunos de estos prefieren pagar una multa a los inquilinos para que dejen el inmueble y cederlo a un tercero en mejores condiciones económicas.
No hay quejas
El representante de la Liga de Consumidores en Cúcuta, Rafael Camperos, dijo que no desconocía que el valor de los alquileres de vivienda se hayan disparado, pero que su oficina, por ejemplo, solo ha recibido dos quejas en el mes.
Por el contrario, Camperos apuntó que sí tiene muchas denuncias de incrementos en los arriendos de locales comerciales.
Uno de estos casos es el de Hernán Berrío Cadena, quien a sus 73 años y luego de tener arrendado durante ocho años un local de la calle 6 con Avenida 2, tuvo que entregarlo porque su propietario decidió aumentarle cerca del 40 por ciento al canon de alquiler.
“Venía pagando $372 mil y desde hace 2 meses me notificaron que debía consignar $506 mil. Por eso llevé mi negocio de accesorios de publicidad a mi casa en Villa del Rosario”, indicó el comerciante.
De acuerdo con las proyecciones de los expertos inmobiliarios, el boom de la construcción, que incide directamente en los precios de los arriendos, no durará mucho.
Raúl Colmenares cree que el auge actual -que lleva cerca de dos años- demorará uno más, tal y como ha sucedido en otras ciudades del país, como Bogotá y Medellín.
Una vez pase esto, explicó Colmenares, bajarán los precios de los inmuebles en venta y de paso, de los arriendos.
Ruido en la construcción
En diversos sectores de la ciudad -incluida la construcción-, afirman fuentes inmobiliarias, hay una inyección de dineros cuyo origen no es claro.
“Esto ha generado una especie de economía ficticia en la que se han elevado los precios, que obviamente alcanza aspectos como los arriendos de vivienda y de locales comerciales”, afirmó un empresario de la ciudad.
Es, agregó la fuente, algo similar a lo que pasó en años anteriores en Medellín y Cali.
En este sentido, el coronel Jorge Iván Flórez Cárdenas, comandante de la Policía en Norte de Santander, dijo que varios grupos de narcotraficantes han tratado de utilizar a Cúcuta como punto clave de sus operaciones económicas ilegales, por su calidad fronteriza.
“Pero la Policía ha hecho importantes capturas, incautaciones y destrucciones en ese tema y seguimos atentos a contrarrestar estas actividades que terminan afectando a la comunidad -aseveró Flórez-. Es injusto decir que el desarrollo de Cúcuta se debe al narcotráfico; es más bien a la inversión local, nacional y extranjera de empresarios de bien”.
Articulo publicado en el Diario La Opinión de Cúcuta. Agosto 16 de 2008
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